Lo que el Congresista Charles Rangel dijo realmente acerca de las elecciones primarias en el distrito congresual 13

Posted on by reportedehoy

Lo que el Congresista Charles Rangel dijo realmente acerca de las elecciones primarias en el distrito congresual 13

por María Teresa Montilla

Ex-Presidente de Mesa Redonda Dominico Americana (DANR)

Dr. Maria Teresa Montilla

Dr. Maria Teresa Montilla

Los dominicanos en los Estados Unidos lograron alcanzar un punto histórico en la política norteamericana, pero les impiden celebrarlo.

La elección (en las primarias demócratas) del primer candidato de ascendencia dominicana, a la Cámara de Representantes estadounidense, debía haber sido motivo para una lluvia de felicitaciones de todas partes, comenzando con la del pronto a jubilarse Congresista, una figura icónica que por más de cuatro décadas predicó y encarnó la justa representación de nuestras comunidades (además de disfrutar la adulación de la comunidad dominicana en particular).

En lugar de ello, el Congresista Charles Rangel, El Caballero de Harlem, el amado Charlie, emitió una maldiciente y desgarradora (para los dominicanos) declaración.

¿Le vas a decir a la gente de Boston que algún día no tendrán un congresista irlandés? No quiero hablar de eso, y eso no sucederá aquí, ahora … ¡maldita sea!”.

Se pueden emplear horas analizando la posible motivación detrás de esa declaración, sus ramificaciones y efecto, pero limitaré mi análisis a cinco verdades que su declaración corrobora:

  1. Los grupos niegan a los demás lo que legítimamente exigen para sí mismos. Hace algún tiempo, cuando la comunidad afroamericana había crecido a un nivel que ameritaba representación, un destacado grupo de afro-americanos se reunieron con el congresista estadounidense italiano que representaba el distrito en ese momento, y le dijo (parafraseando): “Hemos tenido una buena relación y hemos colaborado con usted hasta ahora; nosotros le apreciamos mucho, pero es hora de representarnos a nosotros mismos”. Entonces, ellos eligieron un afroamericano al Congreso.
  2. Cuando llega el momento de la verdad, la lealtad verdadera emerge. Rangel ha tenido una buena relación con los dominicanos de Washington Heights durante más de cinco décadas; una relación de la que se ha beneficiado él mucho más que los dominicanos; pero a la hora de la verdad, en el campo político, ‘la sangre pesa más que el agua’. Todas sus amonestaciones y consejos para que lucháramos por el poder y sus promesas de apoyo para hacerlo por tantos años, eran sólo palabras.
    Las posibilidades de verdaderas alianzas de intereses entre dos comunidades minoritarias son debilitadas por declaraciones como ésta. New York ha sido uno de los pocos estados donde las instancias de coaliciones de interés han rendido excelentes resultados. Debíamos fortalecer esta estrategia efectiva y honorable para el apoderamiento de todos; no socavarla.
  3. Una comunidad históricamente oprimida y desposeída, oprimirá y empobrecerá a otra comunidad. Muy parecido a la víctima que se convierte en victimario. Muy lejos están los días en que los pasillos del Congreso estaban llenos de hombres blancos que nos representaban a todos. Hoy celebramos diversidad racial y de género en el Congreso; y también el apoderamiento de las mujeres y los afro-americanos. El sentido común dicta que quienes logran tal éxito, apoyen a otros en su jornada al apoderamiento. Parece que no es así en la política; no sucede así en New York.
  4. Las figuras políticas icónicas y veneradas siempre nos decepcionan. Las comunidades esperan que sus líderes den el ejemplo; así aprenden a respetar a personas, instituciones y los procesos democráticos. Rangel pudo haber tenido una reacción de decepción e incluso tristeza por la pérdida de un asiento que ha sido tan históricamente significativo para los afroamericanos; eso se entiende; pero al decir: ‘No quiero hablar de eso y no puede suceder ahora, maldita sea’, muestra desprecio por el proceso democrático de las elecciones, y por los dominicanos, quienes, tan ingenuamente celebraban su hito político histórico.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        ¡Esto nos da una buena lección!

Leave A Response